¿Alguna vez has escuchado a un político prometer «crearemos empleo y controlaremos los precios»?
Es la promesa más antigua… y la más falsa.
Durante décadas, los economistas creyeron en la «Curva de Phillips»: esta teoría decía que solo puedes elegir entre:
☠️ Tener inflación baja (pero con más desempleo)
☠️ O tener pleno empleo (pero con precios por las nubes)
En criollo significaba:
«Para que tú tengas trabajo, el pan debe estar caro. Para que el pan esté barato, tú debes estar desempleado.»
Parecía un «elige tu veneno» inevitable.
¿Cómo se supone que funciona este juego?
- Las empresas compiten por trabajadores → suben salarios → tú tienes más poder adquisitivo → compras más → los precios suben.
- Parece lógico, ¿no? Pero es una trampa de corto plazo.
La gran mentira quedó al descubierto en los 70:
La inflación y el desempleo aprendieron a convivir. Como en un matrimonio disfuncional, decidieron hacerte la vida imposible al mismo tiempo.
La cruda realidad del poder adquisitivo:
Los gobiernos descubrieron que podían «comprar» popularidad antes de las elecciones:
- Inyectaban dinero en la economía (como darle esteroides al mercado)
- Creaban empleos artificiales y temporales
- Tu bolsillo se sentía mejor… por seis meses
- Luego llegaba la factura: Tu salario nominal subía, pero con cada billete imprimido, ese salario valía menos
La verdad que duele:
No existe varita mágica. La productividad es lo único que aumenta tu poder adquisitivo de verdad:
- Que un agricultor coseche más kilos por hora
- Que un programador resuelva en 1 hora lo que antes le tomaba 3
- Que tú hagas en tu trabajo algo por lo que alguien esté dispuesto a pagar más
Mientras sigamos creyendo en soluciones mágicas, seguiremos viendo cómo:
- Tu salario «aumenta» según las estadísticas
- Pero en el supermercado tu carrito se llena cada vez con menos articulos
- Y la promesa del empleo estable sigue siendo eso: una promesa
Esto no es pesimismo, es realidad.
Las soluciones existen, pero requieren lo que nadie quiere hacer: dejar de buscar atajos y ponerse a trabajar.
¿Incómodo? La verdad suele serlo.
Fin del Comunicado.



