La mayoría no fracasa por falta de dinero, sino por exceso de excusas.
Estas son las cinco más peligrosas… y cómo cortarlas de raíz.
1. “Cuando gane más, empiezo a ahorrar.”
Falso.
El ahorro no depende del ingreso, depende del hábito.
Si no guardas 10 hoy, tampoco guardarás 100 mañana.
2. “No tengo tiempo para aprender de finanzas.”
El tiempo igual se va.
La diferencia es si se va construyendo libertad… o deudas.
3. “Solo se vive una vez, hay que darse gustos.”
Darse gustos sin control no es libertad, es estrés disfrazado.
La verdadera libertad es decidir sin miedo al fin de mes.
4. “No soy bueno con los números.”
No necesitas ser contador.
Necesitas voluntad para mirar tus gastos y ordenar lo básico.
El conocimiento viene después.
5. “Más adelante me organizo.”
El “más adelante” es el mayor ladrón de riqueza.
Cada mes que pasa sin plan, la inflación te muerde el bolsillo.
La verdad no duele. Lo que duele es darte cuenta de que pudiste hacerlo mejor HOY y no lo hiciste.
Asúmelo y avanza.
Fin del comunicado.



